En una parcela de 1.350 m², esta vivienda unifamiliar de 348 m² construidos se organiza en planta baja, tres semiplantas y una azotea transitable. La orientación suroeste aporta luminosidad constante y vistas abiertas hacia las montañas de las Gavarres. Con unos 200 m² útiles interiores (excluyendo el garaje), la casa ofrece un programa completo que integra cinco dormitorios y cuatro baños, articulando zonas de día amplias y niveles de descanso claramente diferenciados.
El jardín combina césped natural y artificial, áreas pavimentadas y tarima alrededor de la piscina de obra, junto con un jacuzzi que aporta una nota de bienestar en la zona exterior. El porche cubierto con toldo se conecta directamente con la planta baja, generando una extensión natural del salón-comedor hacia el exterior. La terraza-solárium en la azotea ofrece un espacio elevado desde disfrutar del paisaje y del clima, complementando las zonas exteriores del jardín.
La planta baja reúne el salón-comedor y la cocina abierta con isla, un espacio continuo que gana profundidad gracias a los ventanales que dan al jardín. En la primera semiplanta se ubican dos dormitorios y un baño completo. La segunda acoge la suite principal, equipada con vestidor y baño propio con hidromasaje. En la tercera semiplanta se distribuyen dos dormitorios más, un baño completo y el acceso directo a la terraza-solárium. La circulación entre niveles se realiza mediante escaleras interiores.
La vivienda presenta fachada blanca lisa, carpintería exterior de aluminio oscuro con doble acristalamiento y pavimentos porcelánicos en tonos grises. Cuenta con calefacción por radiadores alimentada por caldera de gasoil, chimenea insert en la zona de día, persianas eléctricas y placas fotovoltaicas instaladas en la azotea. La cocina mantiene un diseño contemporáneo y los baños siguen un estilo actualizado, con acabados variados y soluciones de confort.
Situada en la zona residencial de Esclanyà, la propiedad ofrece un equilibrio entre tranquilidad y proximidad a los principales puntos de interés. Begur se encuentra a 3,6 km y las playas de Aiguablava, Sa Riera o Sa Tuna quedan a menos de 15 minutos en coche. Girona está a 55 km y Barcelona a 120 km, lo que conforma un entorno práctico tanto para estancias prolongadas como para desplazamientos puntuales.
Una casa pensada para disfrutar de la luz, el paisaje y la amplitud, que invita a recorrerla con calma y a descubrir el equilibrio entre su arquitectura contemporánea y el entorno natural que la rodea.
Begur: 6 minutos en coche (3,6 km)
Playas de Aiguablava y Sa Riera: 8 - 11 minutos (5,2 - 6,3 km)
Palafrugell: 13 minutos (7,4 km)
Pals: 13 minutos (9,7 km)
Playa del Racó (Pals): 14 minutos (7,3 km)
Playa de Llafranc y Callela: 15 minutos (9,1 km)
Playa de Sa Tuna: 16 minutos (7,8 km)
Girona y aeropuerto: 48 minutos – 55 minutos (55,3 – 58,4 km)
Barcelona y aeropuerto: 1 hora 33 minutos – 1 hora 54 minutos (121 – 141 km)
Frontera con Francia (La Jonquera): 1 hora 12 minutos (80,6 km)