Esta villa mediterránea completamente reformada se sitúa en primera línea de mar, a escasos pasos de la playa de Sa Tuna, en una ubicación frontal poco frecuente incluso dentro de la propia cala. La vivienda cuenta con 381 m² construidos, que incluyen un garaje de más de 120 m² en la cota superior y un hangar-embarcadero de 33 m² con acceso directo al mar. Se organiza en varias plantas bien conectadas, con orientación este, lo que favorece una entrada constante de luz natural. Desde todas las plantas y buena parte de las estancias se disfrutan vistas abiertas y dominantes sobre la bahía de Sa Tuna.
El espacio exterior principal es una terraza-porche de más de 60 m², concebida como prolongación directa de las zonas de estar interiores. La terraza dispone de barbacoa, comedor exterior y una bancada de obra pensada para sofás, configurando un espacio funcional para el uso diario y encuentros informales junto al mar. Desde aquí, la proximidad del mar y las vistas despejadas sobre la playa refuerzan una forma de vivir conectada con el entorno, con el Mediterráneo siempre presente.
La planta baja alberga las zonas de día, con un recibidor que organiza la circulación, un salón con gran ventanal abatible orientado al mar y un comedor independiente situado a un nivel ligeramente superior. Desde ambas estancias se accede directamente a la terraza. La cocina es independiente y en esta planta se encuentra también un cuarto de baño. Las plantas superiores concentran la zona de noche, con una suite principal luminosa que dispone de armarios empotrados, baño privado y salida a una terraza cubierta con vistas a la cala, además de cuatro dormitorios dobles adicionales y varios baños, algunos en suite.
La vivienda está equipada con aire acondicionado en los dormitorios de la segunda planta, radiadores eléctricos de calefacción, ventanas de madera con doble acristalamiento y porticones en algunas estancias. Los suelos de gres catalán y el sistema de agua caliente sanitaria mediante termo eléctrico completan el equipamiento. En la planta superior, accesible mediante escalera exterior, se sitúa el garaje con capacidad para cuatro vehículos, junto a una estancia polivalente con puertas correderas, adecuada como despacho, sala de juegos o dormitorio adicional. El hangar-embarcadero a pie de playa completa un conjunto funcional poco habitual en la zona.
Sa Tuna es una de las calas más reconocidas y demandadas de Begur por la belleza de su entorno natural. La vivienda se encuentra literalmente a pocos metros de la playa, permitiendo disfrutar del baño, la navegación o los paseos costeros sin desplazamientos. El núcleo ofrece restaurantes y servicios básicos, mientras que el centro de Begur y otras calas de la Costa Brava se alcanzan fácilmente en pocos minutos, reforzando una calidad de vida vinculada al paisaje y al mar.
Una propiedad singular por su posición en primera línea, su acceso directo al mar y la combinación de garaje amplio y hangar-embarcadero, un conjunto difícil de encontrar en la Costa Brava. Una casa que, por su singularidad y ubicación, mantiene y refuerza su valor con el paso del tiempo, pensada para quienes valoran una relación constante y natural con el Mediterráneo.
Playa de Sa Tuna: unos pasos
Playa de Sa Riera: 10 minutos en coche (4,5 km)
Begur: 8 minutos en coche (4 km)
Palafrugell: 20 minutos (12 km)
Girona: 1 hora (55 km)
Barcelona: 1 hora 30 minutos (135 km)
Frontera con Francia: 1 hora 15 minutos (82 km)