Este apartamento se sitúa en un edificio plurifamiliar con ascensor, en primera línea de mar, y cuenta con 175 m² construidos y 134,4 m² útiles. La vivienda se desarrolla íntegramente en una sola planta, con una distribución clara y funcional que separa con naturalidad la zona de día y la zona de noche. Reformada y en excelente estado, ofrece tres dormitorios en suite, un aseo de cortesía y una orientación sur que favorece una elevada entrada de luz natural durante gran parte del día.
La zona exterior se configura a través de una terraza o balcón frontal con vistas directas al mar y al paseo marítimo, a escasos 40 metros de la playa. Esta terraza funciona como una extensión directa del salón-comedor, permitiendo disfrutar del exterior de forma cotidiana. La orientación sur y la posición en primera línea mantienen el mar siempre presente en las vistas, aportando una sensación de amplitud y conexión con el paisaje.
El interior se organiza en torno a un salón–comedor de concepto abierto, con salida directa a la terraza. Los techos con bóveda catalana y vigas de madera vistas aportan carácter arquitectónico, mientras que el pavimento continuo tipo microcemento unifica los espacios. La cocina se integra en este ámbito principal, con isla central tipo barra y una relación directa con la zona de día, reforzando el uso social y funcional de la vivienda.
La vivienda dispone de calefacción por radiadores alimentados por gas natural, producción de agua caliente mediante la misma caldera y ventiladores de techo en el salón y el dormitorio principal. Las carpinterías exteriores son de aluminio con doble acristalamiento, y cuenta con persianas eléctricas, toldos e instalación de internet. Los baños, todos en suite, mantienen coherencia de acabados, y el dormitorio principal incorpora una zona de armarios y baño con bañera.
Ubicada en el núcleo urbano tradicional de Calella de Palafrugell, esta vivienda permite acceder a pie a la playa, al paseo marítimo y a los servicios del día a día. Palafrugell se encuentra a unos 6 km, Llafranc a 1,4 km, y la conexión con Girona y Barcelona resulta cómoda para estancias prolongadas. El entorno combina vida local, mar y accesibilidad, favoreciendo una experiencia residencial serena y práctica.
Una propiedad pensada para disfrutar del mar con comodidad, buena distribución y una relación directa entre interior y exterior, ideal como segunda residencia en la Costa Brava. Si encaja con tu forma de vivir la costa, puede ser una opción a valorar con calma.