Este apartamento se sitúa en un edificio plurifamiliar en primera línea de mar y se desarrolla íntegramente en una sola planta de 200 m² construidos. La orientación sur y la apertura del salón-comedor hacia el mar favorecen una entrada constante de luz natural y una relación directa con el exterior. La distribución diferencia con claridad la zona de día y la zona de noche, aportando funcionalidad y privacidad en el uso diario.
La vivienda dispone de un balcón frontal al mar, con espacio suficiente para una mesa y varias sillas, desde el que se disfrutan vistas directas a la playa. Su posición elevada y la orientación sur permiten aprovechar el sol durante gran parte del día, con una sensación de apertura constante hacia el entorno costero. La proximidad inmediata al Port Bo, a tan solo 42 metros, refuerza el vínculo cotidiano con el mar.
La zona de día se articula en torno a un salón-comedor abierto al mar, conectado con una cocina independiente mediante cerramiento acristalado y puertas de cristal, manteniendo conexión visual sin renunciar a la separación funcional. La zona de noche se organiza a través de un pasillo que da acceso a cuatro dormitorios y tres baños completos, uno de ellos en suite. Se integran armarios empotrados y un lavadero, lo que facilita estancias largas y un uso cómodo tanto vacacional como residencial.
La vivienda se encuentra reformada y en muy buen estado general. Cuenta con calefacción por radiadores mediante caldera de gas y sistema de agua caliente sanitaria independiente, además de descalcificador. Los pavimentos son de gres cerámico claro, la carpintería exterior es de madera con doble acristalamiento y la interior está lacada y decorada. La cocina dispone de mobiliario lacado y electrodomésticos integrados, mientras que los baños han sido renovados con mamparas de vidrio.
Calella de Palafrugell es uno de los núcleos costeros más valorados de la Costa Brava por su oferta de servicios y su entorno natural. Desde la vivienda se accede fácilmente a Llafranc y al centro de Palafrugell, con Girona a poco más de 50 km. La plaza de aparcamiento incluida añade comodidad en un enclave de alta demanda, especialmente en temporada.
Una vivienda pensada para quien busca espacio y luz y una relación directa con el mar, en un entorno donde la vida diaria transcurre a un ritmo sereno y auténtico. Aquí puedes imaginar estancias largas, reuniones familiares y mañanas frente al Mediterráneo, con la tranquilidad de tenerlo todo a pocos pasos.