Esta casa unifamiliar de estilo contemporáneo se construyó en 2010 sobre una parcela de 894 m² y cuenta con una superficie de 286 m² distribuidos en dos plantas. Su orientación suroeste favorece una buena entrada de luz natural en las estancias principales a lo largo del día. La vivienda se presenta como una opción sólida y bien mantenida, pensada para un uso residencial confortable tanto en estancias prolongadas como en escapadas.
El espacio exterior se organiza alrededor de un jardín con césped, árboles y vegetación mediterránea que aporta privacidad respecto a las viviendas vecinas. La piscina, de 7,5 x 3,5 metros, se integra de forma natural en el conjunto y se complementa con una zona de barbacoa y una caseta de madera destinada a almacenamiento de material de jardín. Dos terrazas amplían las posibilidades de uso exterior, una cubierta en planta baja frente al salón y otra descubierta en la planta superior, con vistas al jardín y la piscina.
La planta principal se articula a partir de un gran espacio diáfano que integra salón, comedor y cocina, sin divisiones, creando una distribución fluida y funcional. El salón dispone de chimenea y grandes correderas acristaladas que conectan directamente con la terraza exterior. En esta planta se encuentra también un aseo de cortesía y un dormitorio doble con baño en suite, adecuado para invitados o para uso principal en planta baja. En la planta superior se sitúan tres dormitorios dobles, todos con baño propio y acceso directo a la terraza corrida que recorre la fachada.
La vivienda está equipada con cocina de diseño abierta al salón y electrodomésticos integrados. Dispone de calefacción por radiadores con gas propano, acristalamientos eficientes, toldo motorizado con anemómetro de seguridad en la terraza de planta baja y sistema de alarma interior y exterior. Cuenta además con placas solares para la producción de agua caliente sanitaria y descalcificador de agua. El garaje, con puerta automática, tiene capacidad para dos vehículos y se integra cómodamente en la distribución de la vivienda.
La casa se sitúa a aproximadamente 1 km de la playa de Tamariu y a 1,8 km de la playa de Aiguablava, en una zona residencial rodeada de pinos y naturaleza. Desde la vivienda es posible acceder caminando a la playa de Tamariu en menos de quince minutos, combinando vida residencial tranquila con cercanía al mar. El entorno permite disfrutar de rutas a pie, calma y privacidad, sin renunciar a los servicios y atractivos de una de las zonas más valoradas de la Costa Brava.
Una propiedad bien equilibrada, con espacios amplios, exteriores cuidados y una ubicación que facilita disfrutar del paisaje y del mar a tu propio ritmo, tanto en el día a día como en periodos de descanso.
Playa de Tamariu: 2 min en coche; 15 min a pie (1,0 km)
Playa de Aiguablava (Begur): 4 min en coche (1,8 km)
Begur (centro ciudad): 10 min (6 km)
Palafrugell: 10 min (6 km)
Girona: 55 min (60 km)
Barcelona: 1 h 25 min (120 km)
Francia: 1 h 20 min (83 km)